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[1:53 a. m.]
Crisis o atentado?
A ver si entendemos la crisis de una vez. A doña Luisa, que tenía sus ahorros en una cuenta de una Caja, los directivos de la entidad se los han gastado en créditos para que unos cuantos insolventes se comprasen un pisito sobrevalorado, sin garantías de nadie y sin que existiese la menor posibilidad de que pagasen sus cuotas hipotecarias. Como aliciente, le pagaron también los muebles, con cargo a la misma garantía. Por qué ha sucedido eso?...Por avaricia. Porque los directivos de las entidades cobraban un sueldecito normalucho mas un "bonus" que dependía de lo inflados que presentaban los balances. Ahora la crisis consiste, ni más ni menos, en que los ejecutivos están haciendo las maletas rumbo a un paraíso fiscal del Caribe y Doña Luisa, cualquier día de éstos, irá a sacar su pensión del cajero automático y no habrá pasta para pagarle. Tan simple como éso. Y tan cruel... Y tan sin remedio. El dinero de doña Luisa se ha convertido en ladrillos sin valor de cualquier suburbio europeo y los Estados, por más que se empeñenen afirmar lo contrario, no tienen dinero para cubrir el despropósito. Rianse ustedes de los planes de rescate... ¿rescatar con qué?. Los Estados ya no tienen dinero. El dinero está en manos chinas y árabes... Emitir deuda pública ahora es como hacer letras de pelota en una empresa en crisis. Doña Luisa todavía está en la inopia pensando que esto que digo no es posible, pero la verdad es que va a pasar hambre. Los que mandan saben ya lo que ha sucedido y no saben a qué planeta marcharse para esconderse de la que nos viene encima.
Sólo cabe preguntarse si esto es un azar económico o alguien lo ha planeado a conciencia. Yo, como buen catastrofista y enemigo de casualidades, creo en lo segundo. Porque ahora resulta que esa multitud de insolventes se llaman Mustafá o Ahmed y sus avalistas eran Ahmed y Mustafá.
La idea, como siempre, de los americanos, que prestaron subprimes a los deshauciados de Harlem. Pero eso fue solo la idea, que alguien aplicó después a los 40 millones de inmigrantes que recibimos estos años en Europa, con pisito amueblado y trabajo basura garantizado. Y ahora, mientras se vuelven a casa dejando atrás los ladrillos que ellos mismos levantaron,, tendremos que mandarles lo que haya sobrado de la cartilla de doña Luisa a sus paises, como prestación de desempleo. Para que luego digan que los terroristas son tontos... o que tengo mucha imaginación y debo dedicarme a escribir novelas. Que se lo cuenten a doña Luisa, de aquí a unas semanas cuando vaya a su cajero a actualizar la libreta. Mientras tanto, no le digan ustedes nada. Dejenla dormir tranquila y no la maten del disgusto antes de tiempo.
PS. Aviso a navegantes. Los fondos de garantía SOLO garantizan el dinero en cuentas corrientes y de ahorro. Cualquier dinero depositado en forma de papel, deuda de la entidad u otros fondos u documentos, esos no están cubiertos. Cada uno que se aplique la copla como pueda... si es que aún tiene tiempo de aplicársela.
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