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[3:29 a. m.]
MAMÁ FUFÚ
Es curioso cómo se parecen las lenguas, aunque pertenezcan a pueblos que viven casi en las antípodas. En chino, "ni fú, ni fá" se dice "ma-má fu-fú". Ideal para describir el resultado de éstas elecciones. Si pensamos que antes del 11M, el PP llevaba más de 8 puntos de ventaja sobre el PSOE, hemos recorrido una parte del camino, pero poco. Recortar las diferencias respecto a los socialistas, con un índice tan elevado de abstención, es como si nada. Parece que, al hastío de una Europa lejana, se ha unido la desilusión de unos y de otros.
Cabe consolarse con el hecho de que el PP está vivo, pero mucho menos resucitado de lo que cabría esperar y con demasiados ciudadanos que no fueron a votar. El PP ha ganado en 11 comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla. El PSOE sólo en 5. En el País Vasco, el voto no nacionalista ha superado al nacionalista. Buen asunto.
El resultado podría explicarse por el simple hecho de que la recuperación de un síndrome de Estocolmo es lenta, pero no debemos hacernos ilusiones. Falta mucho trabajo por hacer para devolver España a su cauce natural, al que tenía antes de que los terroristas alterasen su futuro.
Creo que los que oscilan entre uno y otro partido simplemente no han ido hoy a votar y creo también que la artillería pesada que existe para colocar a los socialistas contra las cuerdas no ha sido usada, porque al fin y al cabo estas elecciones no tenían una importancia decisiva en la vida de los españoles. Las fundadas dudas sobre el 11M que tenemos muchos, no han llegado a la mayoría. Culpa de ello la tienen los candidatos del PP, que han tardado demasiado en darse cuenta que manifestar complejos infundados no va a convencer a nadie, lo que es lo mismo que decir que las campañas de "perfil bajo" no llevan a ninguna parte.
Resumiendo...Hay que seguir en la brecha, el resultado de hoy no es malo, comparado con el precedente, pero tampoco es lo que queríamos.
Juan Hispano
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